Lámparas de Sobremesa
Luz cálida y de cerca para la mesilla, el escritorio o un rincón del salón. Bases de cerámica, cemento, mármol o metal, con pantallas de tela, vidrio o rafia. Algunas con control táctil o brazo orientable, prácticas para leer en la cama.
24 productos
Lámpara Sobremesa ROTTA
Lámpara Sobremesa ZAGRA
Lámpara Sobremesa MIRABEL
Lámpara Sobremesa LORA
Lámpara Sobremesa GILENA
Lámpara Sobremesa VISO
Lámpara Sobremesa LOBRAS
Lámpara Sobremesa TALAVAN
Lámpara Sobremesa ALICUN
Lámpara Sobremesa YESA
Lámpara Sobremesa ROSER
Lámpara Sobremesa RIOLA
Lámpara Sobremesa PRUNA
Lámpara Sobremesa LLUC
Lámpara Sobremesa IRIA
Lámpara Sobremesa ILLAR
Lámpara Sobremesa GRISEL
Lámpara Sobremesa ESTEL
Lámpara Sobremesa BENIEL
Lámpara Sobremesa BEIRES
Lámpara Sobremesa AYORA
Lámpara Sobremesa ANTIA
Lámpara Sobremesa ANTAS
Lámpara Sobremesa AINA
A qué altura te va la lámpara de la mesita
Para leer en la cama, el truco es que el borde de abajo de la pantalla quede más o menos a la altura de tu barbilla cuando estás sentada con la espalda apoyada. Si queda más alta, la bombilla te deslumbra; si queda baja, la luz no llega al libro. Suma el alto de la mesita y el de la lámpara, y compáralo con esa altura.
Las nuestras van de los 11 cm de la ROSER a los 64 de la LORA. Para una mesita baja o un aparador, tira de las altas: LORA, ROTTA, LLUC o RIOLA rondan los 60 cm. Las pequeñas, como la AINA, la ALICUN o la GRISEL, de 20 a 23 cm, dan luz de ambiente en una estantería o junto a la tele.
Si es para leer o trabajar, mira las que se mueven: la IRIA tiene articulación y la ANTIA pantalla orientable. La BENIEL regula la intensidad y la ILLAR se enciende con un toque, algo que se agradece a oscuras.
La pantalla cambia la luz: la de tela la reparte suave, la de cristal ahumado de la LOBRAS la tamiza y la de cáñamo de la BEIRES deja pasar puntos de luz. Para completar la habitación tienes también las lámparas de suelo, y en Daimús y el Grau de Gandia puedes encenderlas antes de decidirte.










