Sofás relax
Sofás con mecanismo de relax, motorizado o deslizante: unos adelantan el asiento y reclinan el respaldo con un botón, y otros desplazan el asiento 48 cm hacia delante. De 2 y 3 plazas, con chaiselongue a la derecha o a la izquierda, y varios también en versión fija del mismo modelo si no quieres mecanismo. A ninguno hay que separarlo de la pared más de unos centímetros.
7 productos
Sofá ANTARES con cabezal reclinable y muelles ensacados
Sofá Relax AURORA deslizante, con opción de chaiselongue
Sofá Relax ATLAS, fijo o motorizado, con opción de chaiselongue
Sofá Relax LIRA deslizante, con opción de chaiselongue
Sofá Relax VEGA motorizado, con opción de chaiselongue
Sofá Relax NOVA motorizado con cargador USB-C
Sofá Relax ORIÓN, fijo o motorizado, con opción de chaiselongue
Cómo elegir un sofá relax
Un sofá relax lleva un mecanismo que adelanta el asiento y reclina el respaldo con un botón, y un cabezal que se ajusta por separado. La diferencia con un sofá normal no está en el tapizado: está en lo que hay debajo, en el motor, en la estructura reforzada y en el recorrido que necesita.
Lo primero que conviene mirar es la pared. Casi todos nuestros modelos llevan mecanismo de pared cero, así que con dejar 8 cm libres por detrás es suficiente y no hay que separar el sofá medio metro del tabique; en la ficha de cada modelo está el dato. Lo segundo, el ancho: los de 2 plazas van de 146 a 168 cm, los de 3 plazas de 186 a 208, y con chaiselongue se plantan en 264-290 cm. Mide el hueco con el sofá abierto, no cerrado.
También hay modelos con asiento deslizante, que se desplaza 48 cm hacia delante sin motor y sin separar el sofá de la pared, y puedes llevarte varios modelos en versión fija, sin mecanismo, si es para una segunda sala o si en casa nadie va a usar el reclinado. Todas las fundas se quitan para lavar, que es lo que de verdad se agradece con niños o animales.
En las tiendas de Daimús y el Grau de Gandia los tienes montados para sentarte y probar el mecanismo antes de decidir. El transporte y el montaje los hacemos nosotros.